Los mejores lugares para elegir residencia de estudiantes en Europa

¿Buscas un destino dentro de Europa para estudiar?, ¿pensando en una beca erasmus?, ¡olvídate de París o Londres! El viejo continente está repleto de ciudades con una larga tradición universitaria donde no sólo aprender a desenvolverte en un entorno aparentemente desconocido pero que pronto te hará sentir como en casa, sino también con todo dispuesto para que pases como mínimo, un año inolvidable.

Ciudades donde el alojamiento para estudiantes no se basa en un lugar donde comer y dormir, sino un lugar donde convivir con miles de estudiantes que, como tú, no se resisten al encanto de conocer, vivir y sumergirse en nuevas experiencias culturales. A continuación, las mejores ciudades europeas donde estudiar.

 

Imagen: master-economic-mainz.de

 

Barcelona

Comenzamos sin salir de España. Y es que Barcelona es la ciudad que mayor calidad ofrece al universitario de todas las que lideran los rankings de mejores ciudades españolas para estudiar, con dos de sus universidades (la Universidad Autónoma de Barcelona y la Universidad de Barcelona) entre las mejores del mundo y con aún 10 campus más que poder elegir también de excelentes calidades.

Este hecho, añadido a que la ciudad cuenta con una rica tradición de ocio, cultura y gastronomía, parajes de mar, montaña e incluso nieve a pocos kilómetros, la convierten en destino predilecto de más de 1000 estudiantes europeos al año. Por algo se dice que la capital catalana es de las ciudades con más carácter europeo…

 

Edimburgo

La capital escocesa se está convirtiendo por méritos propios en el destino de moda para estudiar entre los europeos. La posibilidad de vivir el ambiente “british” sin la saturación ni el nervio de otras ciudades como Londres, Manchester o Liverpool, en un entorno de campos infinitos, castillos medievales sin perder una mirada cosmopolita, hace que Edimburgo sea un imán para los estudiantes de fuera, que representan nada más y nada menos que el 38% de la población universitaria.

 

Mainz

Esta encantadora ciudad a orillas del río Rin es la “Salamanca” alemana. Con una población estudiantil que casi representa la mitad de su población total, lo dispone todo al servicio del estudiante.

El lugar de nacimiento de Johannes Gutenberg y por tanto, de la imprenta, es el lugar perfecto para aprender alemán, idioma cada vez más imprescindible, en un entorno totalmente típico de las germanias sin el agobio de una inmersión total mientras se disfruta de su excelente nivel educativo.

 

Lyon

Si Edimburgo se alzaba como la alternativa tranquila a Londres, Lyon lo es a París. Con el tamaño indicado como para contar con todos los servicios que queramos demandar a una ciudad, una cultura sorprendente y un escenario monumental de primera, la capital francesa de la gastronomía cuenta con excelentes instituciones educativas, una atención de primera al extranjero y una situación privilegiada entre los Alpes y la Costa Azul.

 

Cracovia

La segunda ciudad de importancia de Polonia es una urbe en continua efervescencia, que conserva su encanto clásico pero que poco a poco despierta hacia la modernidad acogiendo a miles de estudiantes extranjeros atraídos por su cultura, sus altos contrastes y por resultar de las ciudades más baratas para estudiar en Europa.

 

Dublín

Por similares condiciones por las que Edimburgo se alza como la mejor alternativa británica, tiene en la capital irlandesa (o incluso en Cardiff) la opción “tranquila” para los estudiantes que quieran absorber nuevas culturas sin sentirse invadidos por el estrés de una metrópoli.

Entrecomillamos el “tranquilo” porque el ambiente festivo y animado de los irlandeses nada tiene que ver con este adjetivo, que hacen de esta ciudad relativamente pequeña, un hervidero constante.

Por último, Dublín es perfecta para estudiar debido al prestigio de instituciones como el Trinity College y por ser sede europea de multinacionales de la talla de Google, Facebook, Uber y AirBbB.